#HistoriasDiarioSur
Autor: Pablo Santiesteban, periodista , 26 de diciembre de 2020

Gartez, el chilote que se perdió en la Guerra Civil Española

Combatientes de la Brigada Lincoln, la misma donde José Efraín Gartez apoyó con una compañía de ametralladoras, especialmente en la Batalla del río Ebro donde fue herido.
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[#HistoriasDiarioSur] Natural de Ancud y radicado en Nueva York, entre 1937 y 1938 integró la Brigada Lincoln de combatientes estadounidenses que apoyaron a los republicanos de izquierda.

La Guerra Civil de España, ocurrida entre 1936 y 1939, fue uno de los conflictos más sangrientos y crueles del siglo XX, pero que también dio pie para que aventureros o gente con espíritu combativo acudiera para ir en ayuda de algún bando, ya sean nacionales (derecha) o republicanos (izquierda). Es ahí donde aparece la figura de un chilote, José Efraín Gartez, nacido en Ancud, y que abrazó la causa de la Segunda República Española, sin embargo su nombre y recuerdo se pierden en el tiempo y no está del todo claro qué ocurrió con él durante la lucha. 

De acuerdo a investigaciones de la historiadora rusa Olga Ulianova, fallecida hace unos años en Chile, y que investigó acerca de chilenos que apoyaron a los republicanos en España, Gartez fue miembro de una de las brigadas internacionales más famosas de la guerra: la Brigada Abraham Lincoln, compuesta en su mayoría por ciudadanos estadounidenses y algunos latinoamericanos.

Pero ¿por qué este chilote figura junto a un grupo de norteamericanos? De acuerdo a la pista que siguió Olga Ulianova en registros que aún se mantienen sobre todo en España, José Efraín Gartez habría nacido el 16 de mayo de 1902 en Ancud, Chiloé, y se refiere a su familia como residente en Santiago y en Corral, actual Región de Los Ríos en Chile, y añade que “son todos trabajadores”. La ficha indica que es de profesión chofer y “con conocimiento del oficio de barbero”.

Pero Gartez no se fue a España desde Chile, sino que desde Estados Unidos, pues residía desde hace un tiempo en Brooklyn, Nueva York, donde trabajaba o frecuentaba la AFL (American Federation of Labor) y desde febrero de 1935 se inscribió en el Partido Comunista de Estados Unidos, sin tener cargos directivos en ninguna de las dos asociaciones.

FERVOR SOCIALISTA

A mediados de la década del 30 España era un polvorín y el odio era el sentimiento generalizado, luego que el general Francisco Franco, considerando que su país estaba en el absoluto caos político, se rebela contra el gobierno socialista que dirigía Manuel Azaña. La sociedad española se vio tremendamente polarizada, al punto que hasta las familias se dividían o por el bando republicano o el nacional.

Los nacionales comenzaron a recibir ayuda internacional de Portugal, la Alemania nazi y la Italia fascista, mientras que los Republicanos fueron ayudados por la Unión Soviética y todo el marxismo internacional a lo largo del mundo.

Gartez como miembro del Partido Comunista estadounidense y como muchos de sus compañeros deciden ir a España a combatir el fascismo.

Según la historiadora Olga Ulianova, el chilote Gartez en su ficha de ingreso a las brigadas internacionales escribe con “una letra difícil de una persona con poca instrucción, anota ser lector del periódico comunista norteamericano “Dayle Works” (Ortografía del original), así como de algunos libros de Lenin y Stalin y Jorge Dimitrol” Lo último lo caracteriza como militante bien actualizado de la época “bolchevizada” y estalinista del movimiento comunista internacional”.

¿GARTEZ O GARCÉS?

Existe la teoría de que el apellido original de José Efraín Gartez era más bien Garcés. No está claro si ese era realmente su apellido o si bien era la pronunciación anglo de Garcés, pues aparentemente nuestro personaje no sabía escribir. Tampoco está claro si él escribió su nombre así, pues durante la recuperación de una herida de combate un registro asegura que sabía hablar inglés, pero que no sabía escribirlo, por lo que su ficha del Comisariado de Guerra de las Brigadas Internacionales aparece escrita en español. 

Lo concreto es que los datos que llegan de este chilote son algo confusos. Olga Ulianova desentrañó que el ancuditano llegó desde Nueva York a España el 16 de octubre de 1937, más precisamente a Barcelona, y que estuvo “participando como soldado, ascendido luego a cabo, en la Brigada Lincoln (formada por voluntarios norteamericanos) y en la Compañía especial de Ametralladoras del Estado Mayor”.

LA BRIGADA LINCOLN

José Efraín Gartez fue parte de la Brigada Abraham Lincoln de combatientes de Estados Unidos, aunque había varios de ellos que descendían de inmigrantes en primera o segunda generación o eran de otras nacionalidades como nuestro chilote en cuestión. La brigada se formó en enero de 1937 y junto al Batallón Británico formó el núcleo de la 15a Brigada Internacional. El Batallón estaba formado de tres compañías, dos de infantería y una de ametralladoras.

Este grupo de combatientes tuvo su bautizo de fuego un mes después de su creación, a partir del 27 de febrero de 1937, y la unidad perdió dos tercios de sus efectivos, pero permaneció en combate y fue reconstruida lentamente, manteniendo sus posiciones en el frente. La unidad finalmente se retiró de las líneas para un breve descanso antes de la Ofensiva de Brunete.

La 15ª Brigada fue enviada a la Batalla de Fuentes de Ebro el 13 de octubre de 1937, por lo que se supone que Gartez y su gente apenas pisado suelo español tuvo que ir al combate de inmediato. Luego de la captura de la ciudad de Teruel, el grupo “anglo-norteamericano” tuvo que mantener la ciudad en manos republicanas ante el contraataque de los nacionales.

En marzo de 1938 la Brigada Lincoln estaba en la reserva en Aragón, pero el descanso resultó ser de corta duración ya que los mandaron a luchar en las retiradas donde el Batallón se dispersó, reformó y se dispersó de nuevo en una serie confusa de combates y retrocesos en los que la mayoría del personal murió, fue capturado o desapareció. 

Los restos del batallón se reunieron en el otro lado del río Ebro, donde se volvió a formar aunque con un número limitado de voluntarios internacionales de los hospitales y las zonas de retaguardia. Para la Batalla del Jarama se integraron españoles en el Batallón Lincoln y en julio de 1938, el reconstruido Batallón Lincoln-Washington participó en la Ofensiva del Ebro, la batalla más grande de la guerra. La 15a Brigada cruzó el Ebro y avanzó rápidamente a través de los territorios por los cuales se habían retirado en marzo y abril pasados. Sin embargo, las fuerzas nacionales accionaron de forma rápida y oprimieron la ofensiva y forzaron a las fuerzas republicanas a defender el territorio que habían conquistado durante la ofensiva.

A fines de 1938 se decide la disolución de las Brigadas Internacionales y en el caso de los integrantes de la Brigada Lincoln retornan a Estados Unidos entre diciembre de 1938 y enero de 1939 y los prisioneros de guerra estadounidenses fueron liberados tras el fin de la guerra civil. Lo últimos prisioneros norteamericanos regresaron a Estados Unidos recién en septiembre de 1939.

¿QUÉ PASÓ CON GARTEZ?

José Efraín Gartez, tras seis meses de estar en el frente, fue herido en la Batalla del Ebro (de julio a noviembre de 1938) y en el periodo de su recuperación lo sorprende la retirada de los voluntarios de España.

Según Olga Ulianova, el chilote en su ficha del Comisariado de Guerra de las Brigadas Internacionales demuestra buen manejo de su situación migratoria e indica su deseo de volver a los Estados Unidos, donde asegura “no tiene problemas para entrar y no es conocido como comunista”. También afirma tener alternativas migratorias en México y en Francia aunque en la última de manera provisional. Todos estos datos son de fines de 1938, cuando Gartez, así como muchos voluntarios chilenos, se encuentran en Barcelona.

Lamentablemente ese es el último documento donde aparece el nombre de José Efraín Gartez. Su pista se esfuma y no se logró encontrar en los archivos del registro civil chileno nota alguna, referida a su nacimiento, situación que se debe probablemente, a la lejanía y el aislamiento de su terruño chilote. Se desconoce si volvió a Chile tras la guerra y los archivos creados en los Estados Unidos por los veteranos de la Brigada Lincoln no registran su nombre, aunque su nombre sí aparece en el periódico comunista chileno “Frente Popular” que además menciona a otros chilenos que fueron desde Estados Unidos a pelear a España, entre ellos a los valdivianos Luis Ángel Zendolla y Rubén Soto Echenique.

Puede que Gartez haya regresado a América a comienzos de 1939 y desde ahí se pierde su pista. Se sabe que no fue hecho prisionero, pues varios de los presos republicanos huyeron a Francia, pero al poco tiempo se inició ahí la Segunda Guerra Mundial y pudo pasarles cualquier cosa.

Algunos veteranos de las Brigadas Lincoln fueron considerados en Estados Unidos unos héroes y otros los tildaron de “comunistas” y desconfiaron de ellos y otros se enlistaron en la US Army para combatir a la Alemania nazi.

No se sabe si Gartez siguió siendo comunista o se desilusionó tras la derrota republicana en España, pero lo que sí es seguro que este chilote se sintió “ciudadano del mundo” a comienzos del siglo XX y lo demostró en el conflicto bélico que fue el ensayo de la guerra más horrorosa del siglo XX, la Segunda Guerra Mundial.

 

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