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Por Yopublico.cl , 2 de mayo de 2022

La nueva idiosincrasia del Carnaval de Venecia

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Aunque no ha generado festejos en otras partes del mundo, es un festejo reconocido y respetado culturalmente por todos. Aunque su apogeo fue alcanzado hace siglos atrás, cierta coyuntura actual le ha hecho cambiar de paradigma.

El carnaval comenzó a ganar popularidad en el S XVIII, aunque era festejado por unos pocos suertudos. No era considerada una atracción popular ya que solo acudían los aristócratas de la época. Los nobles veían la fecha como un acontecimiento único e irrepetible y aprovechaban para vislumbrar con su disfraces. Era un momento de delirio social, que se aprovechaba para excederse sobre ciertos impedimentos mal vistos, antes de la Cuaresma y Semana Santa.

Hubo una etapa de la historia donde quedó suspendido por diversos problemas gubernamentales, ya que se pensaba al festejo como una zona de libre albedrío, donde conspiraciones u organizaciones clandestinas podrían llevarse a cabo. Luego en los ‘80, volvió a recuperar su significado original. En la actualidad, el carnaval se ha globalizado tanto, que muestra semejanzas con el accionar que se despliega en otros carnavales del mundo, como el brasileño. El público sale a la calle, se disfraza, se saca fotos y disfruta de los desfiles que suceden en las calles principales y en las inmediaciones de la ciudad.

Fue tal la popularidad que ganó en los últimos años, que sufrió cambios paradigmáticos no solo en su organización, sino en el trasfondo histórico con el que contaba. Aunque se siguió respetando la base fundacional del festival, se fue “hollywodeando” de a poco. Los trajes típicos del carnaval, son característicos de esa época veneciana. Las máscaras conocidas como ’maschera nobile’ y ‘maschera del galeone’, abundan y unifican el concepto de todo el carnaval. A principio, los colores negros u osuros, los sombreros raros pero sobrios eran la punta de lanza de toda la organización. Había pocas variantes en los disfraces lo cual seccionaba a una parte del público. Progresivamente se comenzó a liberar más la temática. Empezaron a aparecer los colores y el público extranjero se vio más incluido e invitado a participar.

El arte siempre fue una inspiración para este tipo de movimientos. Edgar Allan Poe le dedicó varios poemas, historias y escritos al carnaval. Ideas que sirvieron para ir modificando ciertos aspectos del festejo, ayudando a globalizarse aún más. Y como dijimos anteriormente, Hollywood también tomó apreciación del evento, modificándolo a su gusto. En “Eyes Wide Shut” de Kubrick, se ven indicios de su estudio sobre el carnaval. También en “Veneciafrenia” del gran director español, Alex de la Iglesia. Estas intervenciones culturales no solo popularizaron al carnaval, sino que le dieron un aspecto sombrío y terrorífico. Algo que ya contaba parte dentro de la historia natural, pero que se vio reflejada en la actualidad desde un punto de vista ‘halloweenezco’ , con diferentes disfraces para Halloween.

Lo que nos deja por comprendido, es que para generar un impacto a escala global, no basta con una buena historia y una cultura que lo acompañe. Hay que dejar hacer ciertas concesiones, que si se realizan con el debido respeto, pueden cambiar los paradigmas y la idiosincrasia de una mítica celebración para siempre.

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